Las fotografías de la bonita boda de Yaiza y Carlos en Torre la Mina-Castellón

 

Las fotografías de la boda de Yaiza y Carlos.

Fotografías de boda, en Torre La Mina. Yaiza y Carlos, son una pareja detallista y encantadora, desde el segundo cero, nos hicieron sentir uno mas de la familia.

Empezamos el reportaje de boda, en casa de Carlos, donde su familia le acompañaba para seguir con la tradición de ayudarle a vestirse, y sobre todo, para acompañarle en sus mas que merecidos nervios jeje.

Ya en casa de Yaiza, nos esperaban también, con los nervios a flor de piel, que es lo que esperamos encontrarnos cada día, en cada boda, tratando de darles calidez, y consejos, para que disfruten al máximo de su gran día.

¡¡¡VIVAN LOS NOVIOS !!!

Una vez allí, fotografiamos los pequeños detalles, mientras amigas y familiares, ayudaban a Yaiza a vestirse emocionadas.

Una ceremonia Católica, bonita y sencilla, que según sus amigos, hambre no tenían que pasar, ya que les tiraron arroz en sacos por encima, a la salida de le iglesia.

El sitio elegido para celebrar el convite, fue Torre La Mina en Les Alqueries, Castellón, un palacete antiguo y precioso donde la comida, la presentación y el servicio, fue extraordinario.

Fotografías de boda en Torre La Mina

Rafa Soriano fotógrafo

 

 

 

CATEGORIAS : BODAS

Fotografías de boda en Torre la Mina Castellón

Puedo escribir los versos más tristes esta noche, Pablo Neruda

Puedo escribir los versos más tristes está noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

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